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viernes 13 de noviembre de 2009
Solicitamos ayuda contra los pornógrafos Foro Permanente de Estudios sobre Masculinidades
"Desertar Irak: Masculinidades disidentes" Conferencia de Matthew Gutmann Red Iberoamericana de Masculinidades CUBA
“Desertar Irak: Masculinidades disidentes”.
Dr. Matthew Gutmann
Director, Center for Latin American and Caribbean Studies
Professor of Anthropology
Brown University
Providence, Rhode Island.
moderador: Dr Julio César González Pagés
Coordinador General
Red Iberoamericana de Masculinidades
Lugar: Instituto Internacional de Periodismo José Martí
Avenidad de los Presidentes entre 23 y 21.
Vedado.
día: 17 de noviembre de 2009
hora: 10. 00 a .m
Entrada Libre.
Salón de 120 capacidades.
PUEDES ENVIAR CUALQUIER ANUNCIO DE EVENTOS, CONGRESOS, FOROS SOBRE
EL TEMA DE MASCULINIDADES EN IBEROAMERICA.
TAMBIEN ARTÍCULOS, PONENCIAS Y REFLEXIONES.
LA DIRECCIÓN ES:
http://www.redmasculinidades.
Coordinador: Dr. Julio César González Pagés
Correo gonpages@cubarte.cult.cu
Escríbanos. Nos interesan sus comentarios y opiniones
miércoles 11 de noviembre de 2009
Masculinidad y Violencia Caminos Centro Memorial Dr. M.L. King CUBA
Caminos, centro Memorial Dr. Martin Luther King
La Habana, Cuba
Masculinidad y violencia
SEMLAC
personas, superioridad, fuerza y violencia. En no pocas sociedades es sinónimo de machismo; y el machismo implica violencia. ¿Cómo se ve esa relación y que impactos trae consigo? Sobre el tema reflexionan para No a la Violencia la psicóloga Maité Díaz Álvarez, coordinadora del proyecto Masculinidades y comunicación social, del Grupo de Reflexión y Solidaridad "Oscar Arnulfo Romero" y el doctor Alberto Roque Guerra, médico del Hospital Hermanos Ameijeiras y colaborador del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX). .
Se habla de los múltiples costos que la masculinidad hegemónica trae como consecuencia para los hombres. ¿Hasta qué punto pueden considerarse expresiones de violencia? ¿Cómo se manifiesta más comúnmente ese fenómeno?
Julio César González Pagés: Desde mi visión, la masculinidad hegemónica es altamente negativa para la interrelación de los hombres en su vida cotidiana, ya que por un lado exagera la importancia de competir con los otros hombres y disminuye cualquier expresión de sentimientos o emociones; lo cual está asociado al mundo de lo femenino, del que hay que diferenciarse, claramente, para que no quede la menor duda de la virilidad de un varón.
Esta concepción de la masculinidad se sustenta en el patriarcado, que ha proporcionada la base para la construcción de hombres y mujeres desde posiciones antagónicas. El papel de fuerte, asignado al hombre, genera muchas formas de violencia hacia nosotros mismos, lo que se manifiesta en nuestras actitudes.
El hombre, desde niño, va creciendo en una sociedad que cada vez le otorga más responsabilidades y a la vez más poder, y cuando llega el momento de tener una relación de pareja, lo “normal” es que sea él quien decida, ya que desde pequeño se le ha enseñado que los hombres son los que mandan y que las mujeres deben obedecer. Es en este punto donde surge el problema de la violencia doméstica; cuando el hombre lleva al máximo extremo su ejercicio del poder en la relación; es decir, cuando utiliza la violencia física y psicológica para imponerlo.
En Cuba tenemos muchas de las manifestaciones de la llamada triada de la violencia. Los hombres ejercemos con frecuencia violencia contra las mujeres, contra otros hombres y sobre nosotros mismos. Aunque tenemos un sistema social y político que condena el fenómeno, no escapamos de estos códigos.
Maité Díaz Álvarez: Ser hombre se asume como una condición importante en la sociedad y supone privilegios que están sustentados en variados costos personales y sociales.
Estos costos, que pasan por moldes rígidos que la sociedad les impone a los varones y de donde no debe salirse --pues ello los conduce a una censura permanente-- violentan, ante todo, la individualidad del varón porque, en algunos casos, tienen que incorporar características que no comparten y reprimir los rasgos que se desvían de este modelo establecido.
Muchas de las construcciones culturales de la masculinidad han apelado a la violencia, a la fuerza, a la agresividad, como distintivo de su condición. Sin embargo, decir que los hombres son los principales responsables de la violencia es dar una imagen excesivamente simple y parcial de la situación. La violencia proviene, básicamente, de factores educativos y sociales que se escapan al control del hombre como individuo y obliga la consideración de elementos culturales, políticos, económicos, históricos de cualquier sociedad.
La asociación de esta condición social con la masculinidad y con lo que significa un “hombre de verdad” es lo que ha hecho etiquetar la violencia como atributo inherente al hombre.
Tradicionalmente, la masculinidad se asocia a machismo, fuerza y violencia. Pero si bien en la literatura de las sociedades patriarcales (entre las que se incluye la nuestra) el paradigma válido suele ser el hombre predominantemente blanco, de clase media, heterosexual, citadino y solvente; económicamente no podemos hablar de una masculinidad monolítica, homogénea y hegemónica, pues esta adopta matices y particularidades derivadas de factores de diferentes variables socioculturales como la raza, la etnia, la clase social, la preferencia sexual, la edad, los mandatos generacionales, los eventos situacionales, entre otros; que se manifiestan de forma singular marcando una gran diversidad.
Estas razones hablan de una pluralidad en las formas de expresar y vivir la realidad de ser y hacerse hombres.
Alberto Roque Guerra: El complejo proceso de construcción de la masculinidad conlleva un alto costo para la salud física y psicológica de la persona. Como constructo social, se asocia desde edades muy tempranas a manifestaciones de violencia. Este aprendizaje comienza en el seno de la propia familia y se acentúa en las escuelas. Ser viril se asocia con ser violento, fuerte, belicoso, tanto en el lenguaje como en la acción.
Ser varón pareciera ser una ventaja desde las relaciones de poder que se establecen con las mujeres, y con todos aquellos "no tan viriles". Sin embargo, la construcción de una masculinidad hegemónica implica cumplir a cabalidad con una rígida norma socialmente impuesta. No mostrar sensibilidad, emociones; no llorar, vestirse y gesticular de determinada forma son solo algunos de los "parámetros" socialmente normados.
Más aún, algunas investigaciones han abordado el efecto sobre la salud física y la construcción de la masculinidad. Los niños y las niñas mueren más o menos con igual frecuencia desde el nacimiento hasta los cinco años de edad. A partir de esta edad, la mortalidad de los niños comienza a ser mayor que la de las niñas a expensas, sobre todo, de lesiones traumáticas y accidentes secundarios a su comportamiento. Resulta llamativo que la autoconciencia de pertenecer a un género determinado (identidad de género) comienza alrededor de esta edad. En la adultez, el comportamiento de la mortalidad limita la supervivencia de los hombres respecto a las mujeres y esto se explica también por el mayor autocuidado que las mujeres expresan por su salud.
En mi experiencia profesional como médico, las mujeres predominan sobre los hombres en las consultas por enfermedades crónicas no transmisibles. Resulta gráfico que los hombres asistan acompañados por sus esposas o familiares mujeres y, en ocasiones, son ellas las que asumen el papel de describir los síntomas de ellos.
Desde sus especializaciones diversas, ¿hacia dónde deberían encaminarse los pasos de las investigaciones y el trabajo posterior?
JCGP: Se debiera trabajar más desde la cultura y la educación, de donde se derivan muchos de los prejuicios del sistema patriarcal, que rige de forma global, y del cual Cuba no escapa. También los hombres pudieran ser más militantes de las campañas contra la violencia y en favor de una cultura de paz.
MDA: Por una parte, creo que el ámbito comunitario tiene un campo de estudio e intervención de sumo interés en nuestra realidad. Desde mi experiencia reciente en los Talleres de Transformación Integral de los Barrios (TTIB) he podido percatarme de que es posible crear importantes espacios de investigación y trabajo con grupos de hombres.
La realidad de sus vidas, sus historias personales, vivencias y experiencias, tanto en el ámbito privado como en el público, afloran de manera muy interesante durante los encuentros grupales y entonces, al tiempo que las conocemos y podemos sistematizarlas como reportes científicos, nos facilita además pensar en el mejor diseño de intervención para contribuir efectivamente al desarrollo de ese proceso de hacerse, ser y desarrollarse como hombres. Abordar temas de violencia es uno de los aspectos que favorece este trabajo, por ser un ícono del proceso de ser hombres.
ARG: Debería abrirse el diapasón de las investigaciones de género sobre masculinidades en nuestra realidad social. Las investigaciones deberían cubrir la relación entre masculinidades con la violencia doméstica, trabajo sexual masculino, marginalidad, la población penal y la diversidad sexual. En esta última interesaría su interacción con otras identidades de género.
¿Cuáles serían las trabas más importantes para el trabajo?
JCGP: Las trabas más importantes están en el inmovilismo para buscar soluciones a problemas que pueden resolverse desde una educación para la paz. No podemos seguir permitiendo que nuestra cultura siga trasmitiendo valores bélicos, que no respeten la diversidad humana, y que haga énfasis en la burla de la diferencia. Nuestra educación debe hacer más énfasis en el respeto entre hombres y mujeres.
MDA: A mi modo de ver, las principales trabas para el trabajo con hombres están en dos aspectos fundamentales. Por una parte, la ausencia de una estructura o mecanismo que permita agrupar, sistematizar e integrar toda la producción científica cubana en materia de investigación, e incluso de intervención, y diseñar una estrategia de acción que permita devolver una determinada influencia en nuestros hombres.
Creo que Cuba tiene resultados importantes y valiosísimos en este campo de estudio, pero precisa de la construcción de un aparato conceptual que, incluso, permita decir cómo trabajar este proceso de ser hombres con los distintos públicos, pues está claro que no construyen ni viven igual ese proceso los jóvenes que los adultos; los campesinos que los citadinos; los militares que los civiles; los científicos que los hombres comunes o subculturalizados; los que tienen una holgura económica respecto a los que no; los heterosexuales que los no heterosexuales; y así podríamos seguir construyendo díadas.
Lo segundo es que el trabajo con hombres requiere de una especialización; cualquiera no puede hacerlo. Trabajar con hombres no es pararse frente a un grupo y decir que eso de no poder llorar o tener que ser fuerte hay que cambiarlo. Es algo más. Para hacer un trabajo serio con hombres se requiere, por una parte, de un conocimiento (al menos elemental) de la teoría de género, del feminismo y la historia y desarrollo de los estudios sobre hombres y masculinidades, pero también del dominio de destrezas y metodologías que permitan lograr una sensibilización, una autoconciencia y resortes de convencimiento para el cambio. O si no para el cambio, al menos para darle, herramientas que les permitan aprender a vivir de una manera más saludable, equilibrada, coherente, la experiencia de ser hombres.
Creo que no siempre hay que cambiar a las personas bajo el supuesto de que los mandatos de la masculinidad son opresivos e invasivos, creo que hay que mostrar opciones, demostrarles la inviabilidad de tener que ser siempre fuertes, homofóbicos, violentos, duros y desvalidos emocionales.
ARG: No me dedico de lleno a los estudios de género, pero percibo una fuerte resistencia social e institucional a debatir sobre masculinidades y heteronormatividad. También se requiere de la disponibilidad de recursos financieros que permitan realizar investigaciones serias y abarcadoras sobre esta problemática.
Cursos sobre "Nuevas Masculinidades" en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la No Violencia hacia las Mujeres Piura PERU
www.piuraweb.com
Con campaña de sensibilización buscan reducir índice de violencia Unidos para "poner fin a la Violencia hacia las mujeres"
Piura es una región con alto índice de violencia principalmente hacia las mujeres y niñas. A nivel mundial, millones de mujeres, son golpeadas, asesinadas, forzadas a tener relaciones sexuales y/o víctimas de "Trata de personas" o de algún otro tipo de abuso en el transcurso de sus vidas.
Por ello, en el marco del Día Internacional de la No Violencia hacia las Mujeres, que se celebra cada 25 de noviembre, diversas instituciones se unen para iniciar una campaña de sensibilización, que busca concientizar, sensibilizar y capacitar a las autoridades, organizaciones sociales, sociedad civil y miembros del Consejo Regional de la Mujer.
Así como, promover la voluntad política y los recursos para prevenir y responder a todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas en todo el ámbito de la región y otras partes del país.
"Todas las mujeres tienen derecho, a que se les garantice una vida libre de violencia. El elevado número de casos registrados en violencia familiar, según el Centro Emergencia Mujer, pasa de dos mil en Piura, la violencia de género, la trata de personas y la violencia sexual deben ser asuntos prioritarios, en las agendas políticas de las autoridades locales y regionales", señala Flor Chávez Villar, coordinadora Técnica del Observatorio Regional de Género.
La campaña de sensibilización, organizada por el Comité técnico del Consejo Regional de la Mujer (Corem), integrada por el Observatorio Regional de Género, Radio Cutivalú, Centro Emergencia Mujer y Proyecto Catamayo Chira, se inicia este 18 de noviembre con talleres de Elaboración y aplicación de módulos de capacitación para la prevención de la violencia de género.
También, talleres de derechos fundamentales, sexuales, reproductivos y violencia de género, dirigido a miembros del COREM, autoridades y funcionarios de municipalidad de Sullana, Paita, Ayabaca, curso "Nuevas Masculinidades" para organizaciones sociales de base, el taller de introducción a las "Nuevas Masculinidades" dirigido a Comunicadores sociales y funcionarios del Gobierno Regional e instituciones que integran el COREM, taller con Operadores: Comisarías, Sector Salud, Docentes de zonas rurales, una movilización de sensibilización por las principales calles de la ciudad, el mismo 25 de noviembre, y el encuentro Internacional de Jóvenes en el Cerp de la Unión, entre otras actividades.
Publicado por Carlos Tume Z.
FUENTE: http://piuraweb.blogspot.com/2009/11/www_96.html
Los Pasos Perdidos.Equinoccios de El Salvador, sobre la tragedia Centro Bartolomé Las Casas EL SALVADOR
martes 10 de noviembre de 2009
El lado femenino de ellos El Mercurio Digital CHILE
Hombres amorosos en SMS
Ha surgido el hombre metrotextual, que envía besos y frases de cariño a sus amigos a través de mensajes de texto. Así se revela que cada vez es más patente el giro masculino hacia la sensibilidad.
Lunes 9 de Noviembre de 2009
Ángela Tapia F.
“Te extraño”, “Te quiero” o “un beso” -escrito con una “x”- ha surgido como una nueva manera masculina de demostrar cariño a sus pares, apareciendo así otro tipo de hombre, más allá del clásico metrosexual: el metrotextual.
Según un estudio de T-Mobile (una operadora de telecomunicaciones estadounidense), un cuarto de los hombres (el 22%) incluye en sus mensajes de texto un beso de despedida.
La práctica se ha hecho más popular en el grupo de hombres de 18 a 24 años, donde un 48% asegura que los besos –representados por una x, al más puro estilo “xoxo” (besos y abrazos a la usanza estadounidense)- e incluso frases como “te quiero” y “te extraño”, se han hecho habituales en los SMS.
“El mundo está girando hacia la afectividad, tanto para hombres como para mujeres”, asegura el terapeuta familiar Víctor Sforzini, quien destaca no sólo un cambio social tendiente a dirigir los comportamientos hacia el amor, sino que también el giro en el rol varonil desde la liberación femenina: ellos se han puesto más pasivos y femeninos, y ellas más masculinas y activas.
“Este es un proceso adaptativo e impulsado por los medios, por las necesidades y los fracasos que estamos teniendo en el mundo y nos estamos dando cuenta que el amor es la salvación del hombre”, dice.
Es así como, según Sforzini, aparecen en las mismas películas el nuevo prototipo de un hombre bastante alejado de la imagen del macho que besa a su hembra, mientras ella casi se desmaya en sus brazos.
“Hoy vemos que es la mujer la que toma la iniciativa. El hombre se muestra más pasivo, dispuesto a recibir lo que ella quiera darle. Es algo transversal a la relación de hombre y mujer en un montón de cosas y en diversas culturas”, cuenta.
La importancia de expresarse
“Nuestra sociedad anima a los chicos a ‘mantenerse firmes’ y a soportar cualquier clase de dolor, infelicidad y molestia a pesar del precio personal que les cueste”, escribió Marianne J. Legato en su libro “Por qué los hombres mueren antes”.
El texto explicaba, de manera científica y basándose en estudios, cómo la crianza machista de los hombres los incitaba a no pedir consejos ni a hablar de sus malestares tanto físicos como mentales, trayendo como resultado depresiones no reconocidas y el avance inminente de otras enfermedades.
Es que por más que se esté abriendo un espacio hacia la expresión de las emociones masculinas, aún “el hombre se cree autovalente, que no depende de otro para solucionar sus problemas”, asegura el psicólogo de la Universidad Católica, especialista en niños y jóvenes, Juan Pablo Rivero.
“El tema es complejo, porque, si bien existe una sociedad que acepta y promueve expresar emociones, hay otra, sobre todo en el ámbito laboral, donde no lo es”, dice el experto, quien grafica en la normal rabia de un jefe, el comportamiento que se admite en un trabajador, mientras que las lágrimas quedan absolutamente fuera de lugar. “Y no es que a ellos no les dé pena”.
En la casa, cuidando a los hijos
El viraje masculino hacia un rol más sensible y cercano hacia el papel de la mujer en la sociedad, viene registrándose desde hace unos años.
Basta recordar que ya en año 2006, se calculaba que 159 mil hombres norteamericanos se quedaban en sus casas, criando a sus hijos, mientras sus parejas se iban al trabajo para mantener económicamente el hogar.
El auge de esta tendencia se ha visto reflejado en autores como Armin Brott (“el padre más confiable de América”), quien ha sacado a la venda exitosos libros como “El padre soltero” o “El nuevo padre, la guía del papá para el primer año”.
“La idea de que la paternidad transforma a los hombres no es tan sorprendente. De hecho, la mayoría de los padres estarían de acuerdo en que tener hijos influye en cada aspecto de su vida, incluyendo su lugar de residencia, su trabajo, quiénes son sus amigos, su salud, donde ir de vacaciones, y sus matrimonios y relaciones”, escribe Brott en su sitio web, Mr. Dad.
Otro autor, Jeffrey Levine, escribe en su blog, “Dad at work” -un espacio creado para ayudar a los papás a encontrar un equilibro entre su trabajo y el hogar- que “la mayoría de las veces caemos en funciones inconcientes –papá reparador, papá matemáticas, papá Disneylandia- funciones que pueden ser divertidas y útiles pero que realmente no nos unen a nuestros hijos de una manera profunda y significativa”.
En el hogar o entre los pares, para Sforzini, la feminización del hombre es un hecho, un proceso evolutivo que tiene sus bases en los cambios que la mujer ha tenido en su rol social. Y aunque no lo quiera juzgar para bien o para mal, sí destaca que “se plantea en la psicología que una mente es madura y equilibrada, cuando hombre, desarrolla toda su parte femenina y la vive intensamente; y a su vez, las mujeres desarrollan su masculinidad y no son sólo esas pobrecitas, débiles y dependientes”, ni ellos sólo esos machos que no pueden decirle ni siquiera “te quiero” a un amigo.
"Ciberescrache" a la ex pareja: la nueva venganza de los despechados El Clarín ARGENTINA
TENDENCIA
La mayoría de las víctimas son mujeres. Para perjudicarlas, sus ex suben videos íntimos caseros.
Por: Carlos Galván
Una morocha vestida con una camiseta de la selección argentina y un par de lentes oscuros que le cubren gran parte de la cara, lo que hace que quede irreconocible, camina hacia la cámara que la filma. Se agacha, le baja los pantalones y el calzoncillo al varón que la está grabando y le empieza a practicar sexo oral. Cuando ya está a punto del orgasmo, el hombre le quita los anteojos. Y la chica, que hasta ese momento era totalmente anónima, pasa a ser alguien identificable. Del varón, en cambio, no hay pistas de quién puede ser. Lo único que se le ve en todo el video -dura casi 9 minutos- es su miembro.
La grabación puede verse en algunas páginas web de acceso público a las que usuarios argentinos suben videos caseros de sexo explícito. La enorme mayoría de los videos tienen en común que el que los filmó fue el propio varón mientras tenía relaciones sexuales y que sus caras nunca aparecen. Las únicas caras que siempre se ven, y en primeros planos, son los de las mujeres con las que estaban.
En muchos casos parece tratarse de ciberescraches sexuales. Clarín encontró muchos videos de varones probablemente despechados que subieron a Internet lo que habían grabado en la intimidad. El título de muchos de esos videos es "mi ex novia".
Pero hay muchos otros en los que hay una clara voluntad de que se identifique a la chica con la que se encamaron. En algunos aparecen escritos en el título los nombres de las mujeres, el lugar en el que viven, la universidad en la que estudian.
También pueden encontrarse cientos de videos en los que la intención parece no ser la de escrachar a la mujer (aunque eso es lo que termine ocurriendo) sino cumplir con un mandato bien masculino: el de la jactancia.
Así, por ejemplo, en un video se ve a dos amigas que se turnan para tener sexo con un varón. De golpe, ambas se ponen de pie y se escucha la voz del chico, quien sigue filmando: "Manden un saludo para (y da el nombre de un lugar)". Las chicas sonríen y obedecen.
En otros las mujeres no parecen tener plena conciencia de en dónde pueden terminar sus imágenes. En uno, por ejemplo, se ve a una chica practicándole sexo oral a un varón y de golpe se interrumpe para preguntar de manera cándida: "¿Lo vas a subir a YouTube cuando sea famosa?".
En otro hay una chica recién bañada (lleva solo bombacha y una toalla cubriéndole el pelo) y cuando está a punto de empezar a hacerle sexo oral al que la filma, le pregunta qué va a pasar con lo grabado. "Lo guardamos", contesta.
¿Cómo se interpreta, desde la psicología, esta practica de subir videos en los que únicamente se puede identificar a la mujer? "La cara gozosa de la mujer no es otra cosa que la medida de la virilidad del que la filmó. Por eso, lo sube a Internet", opinó Norberto Inda, psicólogo especialista en masculinidad. Irene Fridman, psicóloga especialista en temas de género, dijo: "Los varones se cuidan mucho de filmarse y de ser objeto en pornografía. Les despierta angustia homosexual, tienen el temor de ser observados por otros hombres como objetos de deseo".
A Inda, además, le llama la atención que una página de sexo "en la que se podrían romper todas las reglas se reproducen las reglas tradicionales: que el hombre es activo y la mujer, pasiva".
Hernán Botbol, director de Poringa.net, el portal porno más visitado del país, contó que cada 15 días reciben el reclamo de alguien que pide que se dé de baja un video amateur en el que aparece teniendo sexo.
FUENTE: http://www.clarin.com/diario/2009/11/10/sociedad/s-02037690.htm

